Trabajo gigante: el show de la precariedad

Reducir la jornada laboral de los chilenos y chilenas podría parecer un avance significativo. Puede que lo sea, aunque no logra llegar al meollo más profundo del asunto: calidad y dignidad para el trabajo y las/os trabajadores, en un sistema que ha logrado difuminar los límites entre explotador y explotado. El filósofo Byung-Chul Han bien lo expresa cuando sostiene que «ahora uno se explota así mismo y cree que se está realizando».
A este debate, pero desde otro camino, accede el Grupo de Teatro de las Personas Oprimidas Cuchilla`e Palo, que a través de la metodología del teatro foro y la presentación de «Trabajo gigante: El show de la precariedad en el área social«, logra exponer una realidad brutal, paradojal y humanamente incomprensible: la inestabilidad laboral de trabajadores y trabajadoras del área social que se desempeñan en organizaciones privadas (ONGs, fundaciones, corporaciones), que ejecutan las políticas públicas en áreas tan importantes y sensibles como la infancia.
Desde el Teatro del Oprimido, entonces, trabajadores y trabajadoras del área social emprenden otro camino para una misma búsqueda: hacer que su trabajo cotidiano tenga la estabilidad, dignidad y el reconocimiento apropiado que debe proveer el Estado y no las lógicas del sistema neoliberal, que, como está demostrado, seguirá beneficiando a los de siempre e invisibilizando y violentando, también, a los de siempre.
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