La biorremediación del suelo de una comunidad que se resiste al sacrificio

Frente a la negligencia que ha provocado la falta de políticas públicas medioambientales, la organización y empoderamiento de las comunidades se vuelven imprescindibles en territorios que han sido clasificados como zonas de sacrificio. Es el caso del sector de El Rungue, ubicado al norte de Puchuncaví, donde vecinas y vecinos están trabajando en conjunto con académicas y estudiantes de Ingeniería Ambiental de la Facultad de Ingeniería de la UPLA, por la biorremediación de los suelos contaminados por metal y desechos tóxicos generados por las empresas que rodean las localidades de La Greda, Quintero, Ventanas, Puchuncaví y Concón. Para ello el equipo de estudiantes y académicas están desarrollando talleres de capacitación para la comunidad, en el manejo de la Sacocornia neei, planta nativa que puede absorber metales pesados y permite que el suelo contaminado retorne a su estado natural y pueda tener otros usos. Este trabajo colaborativo permite que las y los habitantes de la localidad de El Rungue puedan ampliar las herramientas de remediación de sus territorios y mejorar su calidad de vida, en una realidad donde la autodeterminación no sólo es un mecanismo de lucha, si no, de supervivencia y dignidad.

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