Para una nueva Constitución cap. 07: El reencuentro del pueblo

Esta insubordinación inesperada nos ha permitido reencontrarnos, volver a mirarnos y sabernos presentes, conscientes de lo que queremos y, sobre todo, de aquello que no queremos más. Pase lo que pase, ya nos sabemos despiertas y despiertos, nunca volveremos a cerrar los ojos, porque luego de este estallido nadie volverá a ser como antes. Hemos logrado convivir, habitarnos y articularnos desde nuevas demandas, que gritamos en las calles, que resuenan con cada golpe a las cacerolas, que se plasma en las paredes y coreamos al unísono. Por el derecho de vivir en paz.

La revolución tiene nombre de mujer, en este caminar resuena el manifiesto de Julieta Kirkwood:

Acá nosotras/os salidas/os de las casas,
Acá nosotras/os –ya indignadas/os-
de mundos, de procesos abiertos sacudidos de lo injusto.
¡Aire fresco!
Y juntas/os
¡Aire cálido!
Porque siempre nos hemos construido desde lo colectivo.

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