Matías Orellana, mutilado el 1 de enero: «El gobierno tiene miedo de que las cosas puedan cambiar»

La bomba lacrimógena que lo impactó el primero de enero estuvo a milímetros de arrebatarle su vida. La munición, disparada por Fuerzas Especiales de Carabineros directamente al rostro del joven profesor viñamarino, logró parcialmente su objetivo: destruir completamente su globo ocular derecho, confirmando así una metodología represiva que hasta ahora, según cifras del INDH (al 15 de enero de 2020), ha provocado la pérdida o lesión ocular a 405 personas.

Top